REDISTRIBUYAN TODO
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Swizz Beatz y Alicia Keys acaban de lanzar con Bonhams, una casa de subastas internacional, un programa para que las artistas reciban dinero cuando sus obras se revendan.
Finalmente.
La revolución llegó y, gracias a Dios, la trajeron un productor de hip hop y una cantante que coleccionan KAWS.
Mi revolución sí se ve así.
El programa se llama Deans’ Choice: cuando una obra de una artista viva vuelva a venderse en Bonhams, quien la consigna puede decidir darle un porcentaje del precio de martillo a la artista y Bonhams pone otro tanto.
Me encanta.
Tengo una pregunta.
¿Y la advisor cuánto recibe?
Pensemos en una historia bastante normal.
Una advisor le dice a una coleccionista que compre una obra por 20 mil miserables pesos.
La coleccionista duda. Su colección está mucho más orientada al arte conceptual y aquello es un dibujo. La advisor ve la calidad de la obra. Insiste que la compre.
La compra. Pasan unos años.
La artista entra a una buena galería.
Tiene exposiciones.
Entra a colecciones.
Una curadora le da una exposición en un museo.
La exposición la consagra.
La obra que costaba 20 ahora cuesta 100.
Qué alegría.
Cuando la revenda, 10% para la advisor.
Es broma. O quizás no.
Necesitamos localizar inmediatamente a la curadora que le dio la exposición en el museo que la consagró.
A la galería que apostó por la artista cuando la obra todavía costaba 20.
A la coleccionista que compró en 30. A la que compró en 50. A la que compró en 70. A todas las que sostuvieron el precio.
Por favor no pierdan a ninguna.
Necesitamos a la crítica que escribió sobre la obra.
Al museo que adquirió una pieza.
A la coleccionista que prestó otra para aquella exposición.
A la directora que aprobó el proyecto.
Esto se está llenando de gente.
Perfecto.
Sigamos.
También necesitamos a la artista que un día recomendó su trabajo a una galerista.
A la fotógrafa cuya imagen de la obra circuló durante años.
A la persona de prensa que consiguió que apareciera en una revista.
A la mujer que durante diez años limpió la casa mientras la artista trabajaba.
Anótenla.
El droit de suite no funciona así, claro.
LA REVOLUCIÓN SÍ.
Tenemos 80 mil pesos.
Supongamos que somos cien.
800 pesos para la artista.
800 para la advisor.
800 para la curadora.
800 para la galerista.
800 para la coleccionista.
800 para la crítica.
800 para la fotógrafa.
800 para la trabajadora doméstica.
800 para todas.
La heroína siempre fue la cadena de cooperación.
La revolución también.
REDISTRIBUYAN TODO.